ya no hay espacios ni pausas
ni un pedazo de piel que no arda.
Eres mi alegría provista de excesos
y mi canción predilecta de amor
igual que tú, ya no son un secreto.
Dame tu mejor salta de entrega
y conviértete esta noche
en polvo o conviértete en estrella.
Tu santo y seña
está en el sudor en que me navegas.

0 visitantes han comentado:
Publicar un comentario en la entrada