Así como yo se que pesa una piedra,
se que estos versos nacen con alma
y que quiero sembrar toda la tierra
con palabras de amor, con palabras.
Muy dulce y lento atraca el silencio
al alma cuando uno menos lo espera,
hace artilugio y se convierte en verso
y así vuela, ingrávida mariposa, vuela.
Como suspiros que por el aire se acompañan
de la pasión que siempre mi corazón desnuda.
¿Son acaso mis versos de naturaleza extraña?
-Calcando suave a Neruda ando yo, a Neruda.
Hace 2 días

0 visitantes han comentado:
Publicar un comentario en la entrada